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Franco Armani dedicó hora y media a través de su cuenta de Instagram para recordar esos momentos de su carrera en donde Atlético Nacional marcó un antes y un después, su llegada a River

Competitivo, elocuente y agradecido con la afición, Franco Armani dedicó hora y media a través de su cuenta de Instagram para recordar esos momentos de su carrera en donde Atlético Nacional marcó un antes y un después, su llegada a River, esa experiencia en el Mundial con Argentina y el deseo de retirarse con los verdolagas y echar raíces en Colombia, los componentes de una charla que realizó con Felipe Muñoz.

“Tengo un gran recuerdo de Medellín, cuando veo videos evoco grandes momentos, estoy arraigado a Medellín porque Daniela, mi esposa es de Medellín y cada vez que hay vacaciones voy para allá, siempre y cuando no esté con la Selección, los pocos días que estoy, los disfruto mucho”, destacó el ahora arquero de River Plate.

Sobre su llegada a Nacional, en junio de 2010, Armani explicó cómo se dio “Nacional cuando estuvo en pretemporada en Argentina, jugamos un amistoso con Deportivo Merlo y algunos directivos tenían buena conexión con los directivos de Nacional. Ese día no me jugué la vida, como muchos dicen. Después de ese partido, Nacional tenía a los dos arqueros lesionados (Gastón Pezzuti y Eduardo Blandón) y no tenían arquero para jugar dos amistosos en Argentina. Así que Merlo cedió a un suplente del primer equipo, él hizo la gira y después de esos dos amistosos, la gente de Merlo les dijo que me comenzaran a seguir. En ese momento estaban Esteban Córdoba, Juan Carlos De la Cuesta y Norberto Peluffo. Ellos me siguieron en la B Metropolitana, donde ascendimos a la B Nacional, algo histórico para Deportivo Merlo. Me quedé un año ahí y la gente de Nacional me seguía viendo, hasta que en junio de 2010 se dio la posibilidad de ir a Nacional”.Pese a los duros momentos que pasó con los verdolagas en el segundo semestre de 2010, Franco nunca decayó en su ánimo y siguió trabajando fuerte. Su familia lo apoyó para que cumpliera su sueño de brillar en el exterior. “De junio a diciembre era el quinto arquero, estaba Gastón (Pezzuti), (Eduardo) Blandón, (Carlos) Pérez, Christian Vargas y yo. Me acuerdo que llegué, el profe (José Fernando) Santa estaba ahí y los argentinos (Ezequiel) Maggiolo y Gastón, fueron quienes me ayudaron mucho, no me hacían sentir tan solo. Pero se hacía difícil porque no jugaba”.Al punto fue la dificultad de Armani y lo complicado de tener una oportunidad, que recordó un pequeño espacio en las canchas de Guarne, donde entrenaba junto a Fabio Calle. “Había un cuadrito al costado de la cancha, donde me quedaba entrenando con Fabio la ‘Gallina’ Calle. Él me pateaba, me hacía tirar. Muchas veces me tocó entrenar ahí y nunca bajé los brazos porque sabía que la oportunidad iba a llegar”.Pasó el tiempo y de a poco fue consolidándose, la llegada de Santiago Escobar y el rodaje en la Copa Colombia donde llegaron a semifinales contra Boyacá Chicó hizo en que se fuera afianzando en el arco verde, pasaron los años y cuando llegó el título del 2013 contra Santa Fe, Armani sintió que su momento había llegado. “El profe (Juan Carlos) Osorio me había dado la oportunidad de jugar dos partidos de Liga contra Pasto e Itagüí, anduve bien y me dio la continuidad para los cuadrangulares, estuve bien y salimos campeones”.De Osorio recordó la rotación y además aclaró que con River pasa lo mismo. “Cada técnico tiene su ideología de juego y el criterio para poner un once en los partidos, el profe Osorio tiene su metodología y en River pasa también, a veces se repiten los equipos. Pero en Nacional es donde había más competencia, jugando cada tres días, el jugador merecía un descanso. En River cuando hay competencia seguida hay rotación, a lo mejor no los 11, pero 5 o 6 jugadores sí, el que juegue está muy bien preparado”.Llegó el momento de recordar la Copa Libertadores del 2016, donde el arquero argentino destacó que ese título se había gestado varios años atrás. “Yo creo que la Libertadores arrancó desde el 2014 y comenzó a construirse una base donde jugábamos muchos torneos internacionales, eso al pasar los años y aunque no conseguíamos los objetivos, todo eso nos sirvió de mucha experiencia para conseguir esa Copa. Quería recalcar el mérito del club en mantener una base de jugadores y llegaban refuerzos que se adaptaban de la mejor manera. Cuando yo llegué a Nacional llegaban 14 jugadores, se iban 14 jugadores, encontrar una idea de juego con tantos cambios es muy difícil conseguir algo, después de eso el club tomó conciencia para mantener una base, fue un gran mérito del club, de los técnicos que potenciaron a los jugadores en lo individual y en lo colectivo”.De esa Libertadores, está la triple atajada en Rosario contra Central, un momento que cuando consiguieron el objetivo, Franco apenas supo dimensionarlo. “Ese fue un momento único, una triple atajada que no se en cual momento pueda ocurrir. Para un arquero una triple atajada es muy difícil que vuelve a pasar, es normal doble atajada, pero triple no se ve. Es algo para valorar, cada vez que veo el video me parece increíble”. Además, de los equipos donde ha jugado con el que se queda fue con ese que ganaron la Libertadores del 2016.También aclaró porqué tuvo que atajar la final en el Atanasio con la camiseta amarilla, sabiendo que toda la campaña vistió de morado. No tengo cábalas, hay unos protocolos en Liga que hay libertades y en los torneos internacionales son más estrictos, dos días antes designan los colores de los equipos y los árbitros. Por eso me tocó usar otro uniforme. Siempre me he aferrado a Dios, con eso sigo entrando a cada partido”.El guardameta se siente querido cada vez que está en Medellín, en sus redes sociales e incluso cuando está en Argentina le da valor al ser uno de los ídolos de Nacional. Siendo uno de los más ganadores en su historia. “A veces se hace difícil dimensionar que soy ídolo de Nacional, me llega mucho afecto y cariño de la gente que me recuerda de todo lo que gané con Nacional y haber quedado en la historia grande del equipo es algo invaluable. Cuando estoy en los días de vacaciones en Colombia, salgo a la calle y la gente me demuestra el afecto y lo que fui en Nacional”.Armani reafirmó el compromiso de volver a Nacional, pero lo quiere hacer en un gran nivel. Por ahora se siente cómodo en River Plate, club en el que le quedan dos años de contrato más. “Para volver a Nacional debo estar en un nivel muy alto, eso es algo que debemos estar conscientes. Quiero seguir ganando cosas, yo sé cómo es de exigente el hincha y debo estar en el nivel acorde de esa exigencia. Sé que estoy acá en River, pero el hincha de Nacional me sigue apoyando. Sería muy lindo ir al Atanasio, ver un partido del equipo, estar con la gente, saludar a los que trabajan en el club, los administrativos, los que hacen aseo, con los cancheros que hacen un esfuerzo muy grande, poderles dar un abrazo grande, brindarles todo mi afecto. La idea es el día de mañana es ir a Nacional y quedarme a vivir en Medellín, lo manifesté en la despedida y ahora”.Finalmente, habló sobre este momento de pandemia y recordó a las personas que no la pasan bien, ni pueden quedarse en casa. “A la gente que está pasando este momento, hay que tener mucha fuerza y la gente que estamos bien en esta cuarentena le demos una mano a los que más lo necesitan. Sé que es complicado llegar a esos barrios altos y pasan momentos difíciles, los que más tenemos, debemos apoyarlos, comprando alimentos, donando y que, de esa manera, todos juntos vamos a salir de este momento mucho más rápido”.

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